El Deportivo Guadalajara volvió a demostrar en Pasarón que es un equipo cada vez más fiable, sólido y difícil de superar. Los morados firmaron un empate valioso (1–1) ante un Pontevedra que monopolizó la posesión durante buena parte del encuentro. Aun así, el Dépor no solo resistió con creces, sino que dispuso de las ocasiones más claras en los minutos finales para haber regresado a casa con los tres puntos.
Golpe inicial del Dépor
El conjunto de Pere Martí entró al partido con personalidad. Desde el primer minuto quería ir hacia campo rival, forzando dos saques de esquina que ya avisaban de sus intenciones. Con el paso de los minutos, el Pontevedra se hizo con el balón durante varios tramos para un Dépor que se mantenía firme, sin conceder espacios y esperando su momento.
Ese momento llegó pasada la media hora. Una brillante apertura de Samu Mayo sorprendió a la defensa local y permitió a Julio Martínez ganar línea de fondo. El lateral morado, inteligente, vio la llegada de David Amigo y le sirvió un pase atrás que el extremo mandó a la red sin oposición. Un gol de manual que adelantaba a los alcarreños y que reforzaba el plan inicial.
Empate local antes del descanso
Tras el tanto, el Deportivo pudo incluso enlazar algunos minutos de mayor protagonismo, pero el Pontevedra reaccionó empujado por la necesidad. En una acción embarullada dentro del área, un rechace cayó a Joao Resende, que definió con potencia para igualar justo antes del descanso. El 1–1 dejó el partido completamente abierto.
Segunda parte de alternativas
El Pontevedra salió decidido a encerrar al Dépor, pero el equipo alcarreño mantuvo su estructura defensiva con una sobresaliente actuación. Los locales acumulaban balón; el Dépor, orden. Y cuando surgía la oportunidad, se estiraba a la contra.
A medida que el encuentro avanzaba, Pere Martí movió el banquillo con valentía: Salifo, Pablo Muñoz y posteriormente más refresco ofensivo para intentar cambiar el guión. El Pontevedra tuvo alguna aproximación peligrosa —especialmente un disparo lejano que obligó a Amador a intervenir—, pero las mejores ocasiones del tramo final fueron moradas.
El triunfo estuvo en la cabeza
En el minuto 88 llegó la más clara: un saque de esquina que encontró a Salifo en el primer palo y cuyo remate fue despejado in extremis. En la jugada posterior, Ablanque conectó un testarazo a bocajarro que solo la inspiración del guardameta local evitó que se convirtiera en el 1–2. Fue, sin duda, la parada del partido. Anteriormente, en una jugada parecida, también pudo Toño Calvo adelantar a los deportivistas.
El ambiente se tensó en los últimos minutos, con ambos equipos buscando la victoria y con el Pontevedra reclamando un posible penalti que, tras la revisión del árbitro, quedó en nada. El Dépor resistió con oficio y certificó un punto que, por ocasiones finales, pudo ser incluso más. El próximo domingo, ante Osasuna Promesas, llegará una nueva oportunidad para transformar este buen trabajo en una victoria.
FICHA TÉCNICA:
Pontevedra CF: Edu; Víctor Eimil (Alain Ribeiro, min. 62), Miki Bosch (Nico Conesa, min. 81), Montoro, Miguel Cuesta; Vidorreta, Tiago; Joao Resende (Álex González, min. 72), Yelko, Luisao (Marcos Denia, min. 81); y Álex Comparada.
Deportivo Guadalajara: Amador; Cera, Ablanque, Víctor, Julio Martínez; Samu Mayo, Toño Calvo (Borja Díaz, min. 72), Tavares; Unax (Pablo Muñoz, min. 67), Neskes (Salifo, min. 67) y David Amigo.
Árbitro: Arenas Mora (Comité catalán). Enseñó tarjeta amarilla a Álex Comparada, Miki Bosch; Pablo Muñoz, Samu Mayo, Tavares y Toño Calvo.
Goles: 0-1 David Amigo (min. 31). 1-1 Joao Resende (min. 43).
Campo: Pasarón. 2.224 espectadores.

