La nascencia se consolida en la práctica totalidad del campo y arranca la fase clave en la que la planta empieza a extenderse y a ocupar el terreno
El proceso de siembra y establecimiento de la bermuda en el Pedro Escartín está siendo dirigido por el equipo técnico de Royaldverd, cuyo trabajo diario de supervisión y manejo agronómico resulta clave para el buen desarrollo del campo. Esta actuación se enmarca dentro de la apuesta firme de la propiedad por la mejora continua de las instalaciones, que ha destinado recursos y esfuerzo a este proyecto con el objetivo de elevar el estado y la calidad del terreno de juego.
La bermuda sembrada en el campo ha germinado de forma satisfactoria en la práctica totalidad de la superficie. Es cierto que en algunas zonas la nascencia no ha sido tan uniforme, principalmente por diferencias de riego y otros factores puntuales, pero el nivel de planta ya establecida permite afrontar esta nueva etapa con optimismo.
A partir de ahora comienza una fase especialmente favorable para el desarrollo de la bermuda. El abonado, las siegas bajas y las temperaturas actuales estimulan mucho su crecimiento, y es en este momento cuando la planta empieza a extenderse lateralmente por el terreno, ocupando poco a poco los espacios que aún están menos poblados. Este es su comportamiento natural: a diferencia del ryegrass, que crece principalmente hacia arriba, la bermuda avanza y se expande de forma horizontal. Por eso, que ahora mismo haya zonas con menos densidad no es motivo de preocupación, sino algo esperado en esta fase, ya que es precisamente ahora cuando la planta empieza a rellenar esos huecos.
Conviene tener en cuenta, además, que la semilla de bermuda es muy pequeña y tiene menos reservas que la de ryegrass, lo que hace que su nascencia sea un proceso más delicado y, en ocasiones, más lento de apreciar a simple vista. Aun así, ya se ha confirmado la germinación en una parte muy importante del campo, lo que refuerza la confianza en cómo está evolucionando el proceso.
Otro aspecto a tener en cuenta es que la cantidad de semilla utilizada es muy distinta según la especie. En ryegrass se suelen emplear entre 30 y 40 gramos por metro cuadrado, mientras que en bermuda la dosis ronda los 10 gramos por metro cuadrado. Se usa mucha menos semilla porque, después, la propia planta se encarga de extenderse y cubrir el terreno por sí sola. Por eso no se puede comparar el aspecto inicial de una siembra de bermuda con el de una siembra de ryegrass: son procesos distintos.
En definitiva, el proceso avanza dentro de lo previsto y con un seguimiento constante sobre el terreno. Con el inicio de esta segunda fase, se espera que la bermuda ya nacida gane fuerza y comience a extenderse con más rapidez por todo el campo. Este avance es reflejo del trabajo continuo del equipo de Royaldverd y del compromiso decidido de la propiedad, que sigue apostando por la mejora integral del Pedro Escartín como seña de identidad del club.
Trabajos que se están llevando a cabo:
Dentro de este plan de manejo, ya se ha realizado la primera siega a 10 mm de altura, y en los próximos días se continuará con la aplicación de tratamiento herbicida y abonado sólido, siguiendo el calendario previsto para favorecer el arraigo y la expansión de la bermuda.

