Tras las pruebas médicas realizadas, la resonancia magnética ha confirmado la presencia de varias contusiones óseas en el tobillo izquierdo, principalmente en el astrágalo y el maléolo peroneo, acompañadas de una importante inflamación y signos de afectación inflamatoria tendinosa.
Las pruebas descartan la presencia de fracturas y lesiones ligamentosas significativas.
El periodo de recuperación estará condicionado por la evolución del edema óseo y la respuesta del jugador al tratamiento y a la progresión de las cargas.
Los servicios médicos del club realizarán un seguimiento de su evolución para determinar su reincorporación progresiva a la actividad deportiva.

